La Municipalidad de Junín de Mendoza inauguró la primera casa en esa provincia construida integralmente con ladrillos de PET (botellas plásticas recuperadas).

Luego de una capacitación brindada por investigadores y técnicos del CEVE-CONICET-AVE, este municipio mendocino comenzó a fabricar ladrillos elaborados en base a residuos pasticos provenientes de botellas de PET, en el marco del Programa Junín Punto Limpio, a través del cual recuperan envases para su posterior reciclado.

“En los meses subsiguientes a la capacitación un grupo de técnicos de ese municipio produjo la cantidad de ladrillos suficiente para construir una vivienda que se destinó a una familia que cuenta con un integrante discapacitado”, señaló la Dra. Rosana Gaggino, investigadora Independiente de CONICET, vicedirectora del CEVE y directora del proyecto del equipo de trabajo, compuesto por los investigadores Jerónimo Kreiker y Lucas Peisino, el becario Julián González Laria y los técnicos Luisa Sosa y Ricardo Arguello.

La casa, que pertenece a la cooperativa El Vivero, fue inaugurada el sábado 25 de febrero y se ubica en El Martillo, en el distrito de Medrano. Cuenta con 56 m2 cubiertos y tiene una cocina comedor, dos dormitorios, baño, calefón solar, luz eléctrica y agua potable. Esta cooperativa, que está compuesta por cincuenta familias rurales, está trabajando para construir más viviendas con ladrillos de PET, que se han adaptado perfectamente a la geografía, clima y sismología local.

En la línea de investigación de Nuevos Materiales, CEVE desarrolla tecnologías para el aprovechamiento de residuos urbanos e industriales, los que son reciclados para la fabricación de componentes constructivos técnicamente aptos para ser utilizados en construcciones civiles.

El Centro brinda asesorías y consultorías a instituciones públicas, privadas y a empresas a través de Servicios Técnicos de Alto Nivel (STAN) o convenios específicos, con el objetivo de desarrollar tecnologías sustentables para el tratamiento de residuos. De esta manera, se ha capacitado en tecnologías de reciclado de PET a municipios, ONG, cooperativas, empresas y emprendedores de diferentes provincias del país”, indicó el Dr. Jerónimo Kreiker, Investigador Adjunto de CONICET.

Cabe mencionar que estos ladrillos son más ecológicos, además de poseer mayor aislación térmica y ser más livianos que los ladrillos de barro cocido tradicionales. Esta tecnología fue patentada por el CONICET en 2008 y cuenta con un Certificado de Aptitud Técnica otorgado por la Subsecretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda, dependiente del Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda de la Nación.

Ing. Miguel A. Ferrando